Este es el blog de M. Teresa Martínez de las Heras.
Bienvenidos a mi espacio: Sin Límites Intelectuales
Sentíos como en casa
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Martes, 20 de septiembre de 2005
Miro a los balcones, miro a las ventanas…. ¡-Se Vende-Se Vende- Se Vende-¡
Mis padres tardaron 40 años en pagar una casa y no llegaron a ver su nombre en el contrato de propiedad.
Ahora la gente, compra los pisos se hipotecan hasta las trancas y a los dos meses ves un cartel que pone -Se Vende-
¿Que coño pasa?... La gente tiene culo de mal asiento. ¿Cómo construyen hoy un hogar?. Pregúntome a mi misma, porque no tengo a nadie en ese momento a mi lado…. Y tampoco se iban a molestar en explicármelo… Pues tan sólo con la pregunta se cansarían. Por lo que yo, versátil, y necesitada de argumentos, ante estos abundantes cambios vertiginosos, y continuos en este mundo de silencios de invasión de islas consecutivas (que es en lo que se está convirtiendo nuestra sociedad). Intento darme razones para esta sinrazón de ansias de llegar cuanto antes al infinito, para qué.
Pues vas por las calles y si tienes captación del momento que estás viviendo, observas pausadamente, sin gran esfuerzo. Puesto que inmediatamente se echan encima de ti como tsunamis, todas esa islas con patas y MP3, que se te cruzan por los cuatro costados, y de pronto te hacen sentir como un extraterrestre o un fantasma invisible, que por mucho que grite canciones de el Arrebato en mi coche con las ventanillas bajadas, ni pajolera idea tienen de lo que estoy haciendo, por mucho que me miren, sus ojos de miradas indiferentes, ausentes y carentes de curiosidad... Les trae al fresco, aunque te pongas a gesticular como un loco, las canciones de Arrebato: - “búscate un hombre que te quiera, que te tenga llenita la nevera, mírame, no ves que soy un músico, que no tiene chuquela y cuando tengo me la gasto, en una guitarra nueva”.
Y ya puedes chillar como un condenao. Te miran y te miran, como si no te vieran. Y tu les miras, y si van solos van obnubilaos, y si van acompañados de parienta o pariente, les ves con cara de aburridos, otros dándose la vara mutuamente, otros de resignación, otros de cabreo, otros con cara de ligues de asalto (ella, como una cordera y él, como el rey del mambo…. Pero a casi nadie les sientes, con amor de lucha diaria.
Hoy en día todo se alquila, se rentabiliza. Se vende se compra. Nadie da nada por amor… a lo sumo, háblales de sexo, pero este fluctúa más que el IBEX 35. Hoy compro, mañana vendo. Hoy, ya mi generación no mantiene un hogar 50 años en la misma casa, y la que nos sigue menos… ¡hmmm! Por que estos son los de IBEX 35.
Y yo, camino por mi ciudad y me siento la reina de un paraíso que me entregaron y construimos durante 50 años, para uso y disfrute de todo aquel que sabe saborear el transcurso del tiempo como el que ve correr el cauce de un rio lenta y sosegadamente entre la solidez segura de su cauce… ¡hmmm! Porque en él se siente seguro. Pobres gente que se van a matar trabajando por una… ¡nada! Porque ya no se ama igual. Amar por amor, ya no existe, se ama para rentabilizar. Eso de amar por amor al arte es decimonónico. El amor se puso en bolsa, no se cuando…. Pero cotiza en ella, y desde entonces; las casa ya no son hogares, se cambia uno de ella como de preservativo. Porque dentro de ella tan solo existen habitantes que la habitan.
Articulo perteneciente al libro: Corresponsal de Prensa con Licencia de Expresión.
Por: T. Martínez de las Heras | Gritos y Ecos | Comentarios (0) | Referencias (0)