Este es el blog de M. Teresa Martínez de las Heras.
Bienvenidos a mi espacio: Sin Límites Intelectuales
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Jueves, 30 de junio de 2005
Me aburre hasta el dormir
Y tengo miedo de
Aburrirme hasta de vivir.
Me sobran horas
Y sé que me faltarán días.
¿“Un cortado, no es un tímido”?
Salgo a la puta calle, después de un arresto voluntario de cuatro días en mi casa y de luchar contra la desidia de esa apatía e indolencia tan perra de abatir a esta vida por falta de estímulos, de planes, de proyectos de un horizonte carente de direcciones.
Son las 20 horas y 7 minutos, después de haber soportado un bombardeo de calorías exteriores soltadas por el rey sol, que aun protegida en las cuatro paredes y a un metro del ventilador, la respiración se te seca y hasta el agua que te insuflas por los cuatro costados, antes de penetrar en la epidermis de tu piel, se te evapora… Mas viendo que tras las montañas en una hora se ocultaría, presa en mi entropía, algo me empujaba, no sé a dónde, pero mi cuerpo se movía, y hasta mi mente ordenaba a mi pensamiento a que se levantara del jodío ordenador, en que incluso, en su pantalla parecía que el ADSL y todos sus 4 Megas se hallaban en huelga, pues por ella no aparecía ¡ni dios! en el Messenger, para conversar con alguien tan desahuciado como yo. Pero o se habían suicidado o, como Burgos me dijo a las 17.32, se fue con la bici, en vista que ni los bit le liquidaban, por lo que quería echarle una mano al helio, que la bola roja escupía, para ver si en su santa azotea de una vez a sus sesos reventaban… He de reconocer que nunca tuve ese valor. Por lo que dejándome guiar por ese otro impulso que yo denominaba “La Fuerza de los Dioses”, cuyo servidor era Destino, que lo habían puesto a mi servicio, pues últimamente, no tenían otra forma de hacer carrera de mí. Consiguieron que, medio aparentemente presentable, me encontrara ante el volante de mi flamante coche sin tener ni puta idea de que dirección tomar. La gracia de dios ya se había ocultado y, sin plano ni rumbo, sentía que el coche rodaba solo, aunque con los que me cruzaba no es que estuvieran más acompañados ni sus ideas las tuvieran mas claras que las mías y las gentes que caminaban tampoco lo hacían con gran prisa.
Los transeúntes ya no son todos del Rompeolas de las Españas. Ahora ya somos más cuna de las cuatro culturas (la árabe, la judía, la cristiana y esa otra cultura y raza que creamos Los Descubridores Españoles en el Siglo XV, con nuestro jefe de pandilla Colon, ¡La Hispano Americana!. Que después de cinco siglos de historia volvían a la madre patria en busca de justicia, salario y paz para su pueblo, después de tanto saqueo, que del que menos participó fue España…. Creo que el que a la chita-callando se aprovechó hasta las trancas, fue un tal Pirata Cook, que no por sacos, sino por barcos, se lo llevó a su jefa reina de los corsarios de un país de rapiñas que supo muy, pero que muy bien, siempre guardar las distancias con la cuadrilla de piratas que surcaron los cuatro mares y les hizo ser el Gran Imperio del Saqueo, siempre tras los pasos de los Quijotes Descubridores, de Países Maravillosos: El Continente Americano, mal que les pese a los ingleses, y les hubiese encantado a los franceses… ¡¡¡La América!!!, Filipinas, miles de islas del pacifico, hasta la India, dibujando las coordinadas del mapa moderno terráqueo. Pero, llegó el Pirata Cook y sus secuaces, robándoles los planos a esos Infelices Soñadores llamados españoles. Se los entregó a esos otros perspicaces marineros, haciéndoles Almirantes. Y de aquel Descubrimiento llamado Imperio Español, en cuyas posesiones ¡¡nunca se ponía el sol!, derrotando a su Armada Invencible. Esos ingleses consiguieron un honor que jamás a través de los siglos ¡nadie! ha conseguido someter… aunque hayan perdido sus posesiones… ¡jemmm! Y al más grande saqueador de los barcos de los Magníficos Soñadores Descubridores Españoles, el pirata Thomas Cook. Al que su graciosísima majestad, le nombró Sir. Y la historia le describe por: Sus aportaciones geográficas revolucionaron esta ciencia y le valieron la consideración de ser el más grande explorador británico de la historia. ¡¡¡A esto se le llama saber vender un país y a sus compatriotas!!! Lo demás… ¡¡Es quijotesco!! Su estilo de ser y estar…. ¡hemmm! Siguen estando en pie. Eso es lo que me encanta de estos ingleses. Pero bueno, nosotros ahí estábamos… Aunque ya no nos quede ni la peseta. ¡hemm! Pero ellos, siguen teniendo sus libras inglesas… ¡coño!
Eso merece un respeto… bien, hay que reconocer que nunca fuimos Imperialistas, nosotros sembramos, nunca nos sembraron… la prueba de nuestra siembra estaba… ahí. Sentados, viendo escaparates, paseando hablando a lo largo de la calle de Alcalá entre ciudad Lineal y Las Ventas, toda repleta de champiñones y setitas, (así denominan mis conciudadanos a los hijos del Descubrimiento) los Hispanoamericanos, que ahora se hacen llamar Latinoamericanos, hasta el marchamo, nos han robado…. ¡claro que eso nos pasa por no ser ingleses!. Ellos ¡jamás lo hubiesen permitido! En sus colonias ¡El negro es negro y el indio es indio! ¡¡Nunca súbdito ingles!!... Sacudiéndose la solapa, diría: “hasta ahí, podríamos llegar”. Pero bueno dejemos la historia.
Lo cierto es que ya me encontraba a la altura de las ventas. La bandera ondeando. No, no era de ningún navío, era la Plaza de Toros… ¡que también quieren quitárnosla!..., de nuestra tradición e historia. Pero no había toros. Bullicio, sí que había, hubiera parado y de buena gana me hubiera mezclado en él, pero no había forma de aparcar, por lo que despacio seguí. El coche parecía como si considerara el mismo que tenía autonomía propia. Y al cruzar la plaza, torció la primera, a la derecha, calle de Roma, siguió, primera a la derecha, bordeó la manzana hasta verme de nuevo con la hermosa Plaza de las Ventas, sus balconadas exteriores estaban llenas de luz y de gente joven, de sus arcos mozárabes, salían kilowatios de sonido. El coche siguió lentamente deslizándose a la derecha de la calle, había montones de coches aparcados y entre ellos un espacio, y en él, veo y siento que paro. Paralela a ella. Ladeé mi cuerpo del sillín del coche, y me dispuse a deducir mediante un descarado vistazo que era lo que estaba allí pasando. Música, música y juventud por un tubo asomada, en la plazoleta de las puertas de Las Ventas, cruzando la calle para arriba y para abajo…¡bien!... sería algún concierto, y a mi vez, me hallaba en una especie de loma, y poseía una vista muy bonita de toda la plaza, y parecía que no tenia más ganas de seguir hacia el centro. Pues últimamente le temía más que a un nublao. Pues, entre que al Alcaldesa:Dña Esperanza Aguirre y el Presidente de la Comunidad de Madrid (de mi alma), D. Alberto Ruiz-Gallardón, se les había puesto entre ceja y ceja tener en zafarrancho de combate, lleno de barricadas, de obras, a la Capital del Reino, hasta el año 2012 de las Olimpiadas, pues como que acojonaba un poco pasear por el centro. Así que en vista de que tenía música gratis, me iría a fumar un pitillo, mientras averiguaba qué narices hacía yo allí. Mientras, algún que otro coche de BMW y Golf y demás marcas pijas, con sus pijos correspondientes, me distraía, a su vez, interfiriendo en mi concentración por qué decisión tomar, indicándome si me iba, para ellos poder aparcar, cosa que ni ellos ni yo teníamos claro, viendo que les decía que no, uno se bajó y a su acompañante le oí que le decía: "voy a ver si hay silla…" ¿?. A mi vez, me pregunté: “¿qué silla busca este?” Como el pitillo se me acababa, lo arrojé muy cívicamente al suelo, puesto que mi coche era ecológico, y dentro del coche volví la cabeza para atrás…. ¡coño! Si era una taberna de estas modernas y ¡hasta tenía terraza!
Había pasado por ella y no me había dado cuenta. Mira por dónde ya sabía lo que iba hacer: primero, el coche, ya se iba a quedar aparcado y mi persona iba a ir a sentarse en esa terraza tan aparentemente apetecible, sus sillones de mimbre, su sombrilla de lona de navíos (de la Armada Invencible), blancos y de mástiles de madera noble. ¡Qué más podía pedir! Según iba andando me avistó y avisté al camarero. Le hice una señal con la visual y acercándose le comenté que deseaba una mesa si es que libre hubiese. Él, tremendamente ágil, se puso al lado de la única que se hallaba, antes que otro cliente por pasos la hubiese ocupado. Con mi sonrisa de hechicera, le di las gracias, y junto a ella mi comanda: un gin-tonic, (por esa miajita que tengo de admiración hacia lo inglés) y una tosta de jamón ibérico (por ese ramalazo que tengo de castiza). El sitio, no estaba mal, me hallaba en las puertas de un concierto, que por cierto era de Shakira, una cantante joven Hispano-Americana, que estaba rompiendo este verano. Como seguíamos rompiendo en el resto del mundo… Aun, sin el trasnochado empaque inglés… aunque yo, a mi vez me gusta dar señales continuas de mi estilo, con gestos, frases y preguntas. El joven que me preguntó si me iba del aparcamiento se encontraba en la mesa siguiente… y mira por donde su acompañante, que era una chiquita-latinoamericana (digámoslo así, que les gusta más, quizás por eso de sentirse mas liberados de los hijos de la madre patria, lo entiendo, esa rebeldía la tenemos todos los hijos). Detrás de mí, al otro lado de la acera, pues esta es ancha, pegada a la pared de la taberna, se encontraba otra mesa, y como no paraban de hablar por el teléfono móvil, en voz más bien de conservatorio que de confesionario, puse atención: “Te he dicho que salgas..., tu padre está en la puerta esperándote... pues dile a Alex ó Alberto que te saque... pues el próximo concierto te la juegas... ¿Que estas mareada?... pues dile a ese Alex que te saque... Que estas en el centro del meollo y no puedes... Tú no sabes la que te estás ganando”. Eran los padres, que venían a recoger a la niña. De estos, había más de uno. Otros los estaban esperando a las puertas de los coches, y alguno aprovechaba a su vez para limpiar el cristal del vehículo… Esta juventud, hoy en día, tiene mucha suerte. Me había tomado ya dos Gin-Tonic, y otra tosta de salmón, esta es la ventaja de ir sola, claro, que para nada hubiese rechazado una compañía…. Pero era tan difícil, y yo, ya estaba tan desganada, que la situación la veía muy arduo de variar. Siempre me chocaba ver a la gente con el móvil continuamente por la calle, pero es que, ahora, yo me estaba viendo llamando a mi hermana, que no la encontraba, y desesperada llamé a mi sobrina… por lo que una vez que recopilé la información que quería y a mi vez solté la mía, no satisfecha aún, llamé a mi amiga de Algeciras. También ésta tuvo que largarse al quinto coño… El móvil, sí un telefonillo que lo llevas en el bolsillo. Es la cuerda del ahorcado que le ayuda a no apretar mas el nudo. ¡Bien por el invento del siglo XX!
Pedí un café, no fuera a ser que le diera a la policía por saludarme y me encontraran en situación demasiado comprometida. Pedí un cortado, y el camarero, también Hispano-Americano, me contesto: “un tímido” yo dubitativa, le hice un gesto, y volví a reclamarle con simpatía: “no un cortado” y él me aclaro: “un cortado no es un tímido”.
¡Muy bueno! Me ha gustado. “no es así”… “exacto amigo”.
Hay que ver la cultura que te da el salir a la calle, y yo, emperrada en estar encerrada en mi casa. La taza me gustó, pues tenía impresa un sello en el que ponía: Cafés Guilis-1928. y como la chica es caprichosa, le hice saber que me gustaría comprarle a su jefe una taza y el platito. Al segundo, tuve al jefe ante mí. Un chico más joven que yo. Intercambiamos una corta conversación y me trajo envuelto dicho regalo… ¿he dicho regalo?, y ¿dije anteriormente música gratis?... veinte euros fue la broma.
Según mi hermana, me gusta dar la nota… No lo creo, lo que me sucede es que me gusta ser yo misma…. ¡jem! Y lo que sí soy es muy singular… Rompo la norma… Es que, sino, me aburro.
Teresa Martínez de las Heras
Jueves, 30 de junio de 2005.
Desde las 09:30 hasta las 14:00
Por: T. Martínez de las Heras | De la Esencia al Néctar | Comentarios (1) | Referencias (0)
Para que veas que te leo.......lo mas importante de esa tarde es que saliste de casa, y como es de suponer, pasaste una tarde diferente. besitos.
anamaria | 31-08-2005 10:51:05